La Visita Pastoral

Queridos hermanos y amigos:

“Con vosotros soy cristiano y para vosotros soy Obispo” (SAN AGUSTÍN).

En este algo menos de año y medio que llevo de Obispo entre vosotros, he podido visitar una buena parte de nuestra geografía diocesana con ocasión de las confirmaciones de nuestros jóvenes, alguna fiesta especial, o con motivo de un encuentro con sacerdotes. Me llena de alegría poder saludar a las personas concretas y acoger vuestra cordial acogida. No se trata simplemente de una actitud de buena educación, sino de reconocer en nosotros ese Pueblo de Dios que el Señor me ha confiado y que vosotros podáis reconocer en mí al Pastor que el Señor os envía.

Este año deseo iniciar la primera “Visita Pastoral” por vuestro Arciprestazgo de Don Benito. Todo Obispo debe visitar su Diócesis de modo completo y ordenado al menos una vez cada cinco años. Debe organizarse para poder llegar a todos los arciprestazgos y visitar las distintas parroquias y unidades pastorales en ese margen de tiempo. Esto es lo que me propongo dar comienzo en este curso.

No se trata de una formalidad sino de un encuentro fraterno que deseo sea para todos una ocasión de gracia del Señor. Tras la Anunciación del Ángel, el Evangelio nos relata que María fue presurosa desde Nazaret hasta la montaña de Judá para visitar a su prima Isabel.

Al llegar la Virgen ante su prima, ésta sintió que su hijo saltaba de alegría en sus entrañas. María llevaba dentro de sí al Hijo de Dios, al autor de la alegría. María era la portadora de una Presencia más grande que ella. Y esa Presencia y Palabra encarnada en su seno, hizo saltar de alegría a Juan Bautista en el seno de su madre Isabel. Esto es lo que yo pido precisamente al Señor al comenzar mi primera Visita Pastoral. Quiera el Señor que lo mejor de vosotros mismos, lo más bello y noble que anida en vuestro corazón pueda saltar de alegría, por la Presencia y la Palabra de Vida de la que soy portador.

Con todo interés me acercaré para conocer la vida de vuestras comunidades en las distintas Parroquias; me interesaré por los niños y los jóvenes, de las familias, de los ancianos y los enfermos; saludaré a las autoridades con respeto; me adentraré en los paisajes que pisan vuestros pies. Orar con vosotros al Buen Dios y a nuestros santos, escuchar lo que tengáis que decirme y dar gracias, siempre agradecer.

Quiero que sepáis que voy a vosotros con mucha ilusión, porque nada hay tan importante para el Obispo como el contacto directo y personal con los fieles que el Señor le ha mandado pastorear. Quiero que mi ministerio esté siempre a vuestro servicio. Deseo prepararme interiormente para que mi actitud ante vosotros sea la de un verdadero padre que visita a sus hijos, la de un hermano que comparte la fe y la de un pastor que anima y estimula la vida cristiana de su grey. Os aseguro que para mí será un gozo el poder estar con vosotros.

Os envío mi afecto y bendición.

José Luis Retana Gozalo
Obispo de Plasencia

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