Carta de nuestro obispo con motivo de la celebración del Día del Seminario

Queridos sacerdotes, religiosos y religiosas, queridos diocesanos todos: El día del Seminario, en este año 2018, lo celebraremos el domingo, día 18 de marzo, esta vez con el lema “Apóstoles para los jóvenes”, ya que en Octubre tendrá lugar el Sínodo de los Obispos con el Papa para tratar sobre los jóvenes, su acompañamiento y el discernimiento de la vocación.

Como bien sabéis, esta campaña pretende acercar el Seminario a toda la Diócesis. Al mismo tiempo se pretende sensibilizar a las comunidades cristianas de la urgente necesidad que tenemos de vocaciones sacerdotales. En nuestra Diócesis es uno de los objetivos prioritarios para este curso.

Conocéis la pobreza de nuestra Diócesis en este campo vocacional. Hasta 28 son los sacerdotes de fuera que nos están ayudando en el pastoreo de nuestro Pueblo de Dios, a los que agradezco también su trabajo y entrega. Y los dos seminaristas mayores (Francisco José y Miguel Ángel) están formándose en Salamanca junto a otros chicos de distintas diócesis para ser un día sacerdotes, que servirán a nuestras comunidades.

El número de vocaciones muestra el grado de vitalidad de nuestras comunidades cristianas. Pero como somos conscientes de que el primer protagonista de la vocación es Dios, vivimos con la confianza de que no privará a su Iglesia de las vocaciones sacerdotales necesarias.

Él es quien llama por su Espíritu a alguno de nosotros para representar sacramentalmente a Cristo Pastor. De esta convicción ha de nacer en nosotros una gran confianza: por muy duras que sean en nuestra sociedad las condiciones para que surjan candidatos al ministerio, Dios no puede privar a su Iglesia de las vocaciones sacerdotales necesarias.

De esta convicción y de esta confianza ha de nacer en nuestras comunidades, por pequeñas que sean, una corriente viva de oración. Hemos de pedir insistentemente al Padre que envíe operarios a su mies. La oración por las vocaciones ha de ser una petición que debemos hacer habitual y constante en toda la Diócesis y en todas nuestras celebraciones.

La iniciativa de Dios en este problema no excluye la intervención de toda la comunidad eclesial, de ahí la creación de una pequeña comisión que coordina la Pastoral Vocacional. Pero la mediación más importante en este campo es la nuestra como sacerdotes.

A los sacerdotes nos toca cultivar de modo especial las vocaciones al sacerdocio diocesano: con nuestro testimonio personal y colectivo, con el modo gozoso de vivir nuestro ministerio e incluso haciendo una llamada personal y una invitación abierta a algunos muchachos, en nombre de Jesús y de la comunidad, a plantearse con honestidad si no estarán ellos llamados a este servicio. Como decía el Papa Francisco a los participantes en el Congreso de pastoral vocacional (21.X.2016): “Se lo pido especialmente a los pastores de Iglesia, a los obispos y a los sacerdotes: sois los responsables principales de la vocación sacerdotal y cristiana, y esta tarea no puede ser relegada a una oficina burocrática. Vosotros también habéis experimentado un encuentro que cambió vuestra vida, cuando otro sacerdote (…) os hizo sentir la belleza del amor de Dios. Haced lo mismo vosotros, saliendo, escuchando a los jóvenes –hace falta paciencia– y así podréis orientar sus pasos”.

Sabemos de vuestra entrega y abundante trabajo, pero me atrevo a pediros esto porque es una actividad vital para nuestra Iglesia. Te rogamos sensibilices a tus comunidades de esta necesidad eclesial para que sea una petición habitual y constante. Y si descubres un pequeño germen vocacional en alguno de los chicos de tu parroquia, sea de la edad que sea, no lo menosprecies, acógelo con cariño, acompáñalo y ponlo en contacto con la Delegación de Pastoral Vocacacional, a la vez que tú mismo le cuidas personalmente. Te agradecemos de corazón lo que eres y la tarea que realizas en este campo de la pastoral diocesana.

Vamos a ponernos todos manos a la obra. Cada uno, desde su situación personal y responsabilidad eclesial, vamos a empujar juntos y en la misma dirección para revitalizar lo más posible este campo de la Pastoral Vocacional, que tanto necesitamos y donde se juega el futuro de nuestra Diócesis. Os lo agradezco de veras y de antemano.

Recibid un afectuoso saludo y la bendición de vuestro Obispo.

D. José Luis Retana Gozalo
Obispo de Plasencia

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